ENTREVISTAS

Seguridad y disfrute en el agua: la mirada de Mauricio Parola sobre la enseñanza de natación en Ushuaia

Entrevista a Mauricio Parola (socio gerente). En Sport Club Ushuaia, la enseñanza de la natación se apoya en una idea simple pero potente: aprender con seguridad, progresión y disfrute. Con cupos reducidos y profesionales a cargo de cada nivel, el club busca que cada alumno reciba seguimiento real, correcciones a tiempo y un entorno que inspire confianza. En esta conversación, Parola cuenta cómo combinan técnica, bienestar y trabajo con las familias para sostener la motivación durante todo el año y acompañar tanto a quienes se inician como a quienes buscan objetivos recreativos, competitivos o terapéuticos.

1. ¿Cómo son las clases de natación y qué distingue al Sport Club Ushuaia?

En Sport Club Ushuaia trabajamos con profesionales a cargo de cada nivel, lo que nos permite organizar el aprendizaje de manera ordenada y progresiva. Algo que nos distingue es que trabajamos con cupos reducidos, y eso hace una gran diferencia: se puede planificar mejor cada clase, observar a cada alumno con más detalle y corregir aspectos técnicos sin apurar procesos. En natación, ese seguimiento cercano es clave para que el progreso sea real y seguro.

2. ¿Cuál es tu filosofía de enseñanza y cómo adaptás las clases?

Mi filosofía es simple: que el alumno aprenda a nadar y, al mismo tiempo, que la pase bien. La natación se enseña mejor cuando el alumno se siente cómodo, motivado y contenido. Por eso trabajamos con juegos, desafíos y dinámicas grupales, especialmente en edades infantiles: no solo se aprende la disciplina, también se construyen vínculos, se hacen amigos y se disfruta del proceso. Cuando alguien disfruta, sostiene; y cuando sostiene, mejora.

3. ¿Cómo integran seguridad, técnica y bienestar físico en las sesiones?

La seguridad es un eje central y está sostenida por dos pilares: por un lado, la formación continua del equipo (profesores y guardavidas) y, por otro, un trabajo coordinado con las familias. Con respecto al bienestar, no se limita a lo que ocurre dentro del agua: también acompañamos a los padres con recomendaciones prácticas sobre ropa adecuada, organización previa, alimentación antes de la pileta y, sobre todo, cómo llega el chico ese día (cansancio, ánimo, salud). Para facilitar esto, usamos grupos de WhatsApp, que ayudan a que las familias se sientan informadas, contenidas y seguras.
Este enfoque va en línea con lo que remarcan entidades de referencia: la seguridad en el agua se construye con “capas” (supervisión, habilidades acuáticas y un entorno cuidado), no con una sola medida.

4. ¿Cómo manejan la motivación y el compromiso durante el año?

La motivación se construye todos los días. En nuestro caso, el compromiso se sostiene porque los alumnos encuentran un espacio donde aprenden y se divierten, y los padres perciben un entorno serio y seguro. Cuando el niño sale contento de la clase y el adulto siente tranquilidad, la continuidad aparece sola. Además, dentro del año trabajamos con objetivos cortos y alcanzables, para que el progreso se vea y se sienta.

5. ¿Qué perfil debe tener un profesor de natación en Ushuaia y qué capacitación requiere?

Un profesor de natación tiene que tener formación técnica, sí, pero no alcanza solo con eso. En Ushuaia, por las características del contexto y la población, considero fundamental que el docente tenga también buen trato, paciencia y capacidad de leer a cada alumno, especialmente cuando hay miedos, inseguridades o experiencias previas negativas con el agua. La capacitación es importante, pero el factor humano también: cómo se comunica, cómo corrige y cómo crea confianza. La enseñanza en el agua necesita técnica, pero también vínculo.

6. ¿Qué tendencias ves en la natación recreativa, competitiva y terapéutica en Ushuaia?

En general, se observa un crecimiento sostenido de la natación como actividad de salud y bienestar, porque es un ejercicio aeróbico y de bajo impacto, accesible para distintas edades y niveles. Muchas personas se acercan por objetivos recreativos, para mejorar su condición física, manejar el estrés o retomar actividad de forma cuidada. Este perfil tiene bastante sentido si pensamos que la actividad acuática ofrece beneficios cardiovasculares, musculares y también impacto positivo en la salud mental.
En paralelo, la natación competitiva suele sostenerse con alumnos que ya vienen con hábitos de entrenamiento y buscan estructura, técnica y progresión. Y en lo terapéutico, cada vez se valora más el agua como medio de movimiento para personas con molestias articulares o que necesitan volver a entrenar de manera gradual, justamente por el soporte y la menor carga sobre las articulaciones.

7. ¿Qué mensaje darías a una familia que quiere comenzar a nadar para mejorar su salud y bienestar?

Les diría que empiecen sin miedo y con una idea clara: la constancia vale más que la perfección. No hace falta “saber nadar” para arrancar; se aprende paso a paso. La natación puede ser una herramienta excelente para mejorar salud, condición física y bienestar general, y también para ganar confianza en el agua.
Para familias con chicos, además, es importante recordar que las clases de natación son una capa de protección frente a riesgos en entornos acuáticos, pero siempre deben ir acompañadas de supervisión y hábitos de seguridad.
Mi recomendación es simple: elegir un lugar con profesionales, seguir el proceso con paciencia, y enfocarse en que cada clase sea una experiencia positiva. Cuando el agua se vuelve un lugar amigable, el aprendizaje se acelera y el hábito se sostiene.

Agradecemos a Mauricio Parola, socio gerente del Sport Club Ushuaia, por compartir la visión y el trabajo cotidiano del equipo. La natación, cuando se enseña con planificación, cuidado y disfrute, se convierte en una herramienta valiosa para toda la vida.

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