Convulsiones: cómo actuar y cuándo llamar emergencias
Cuando alguien convulsiona, la escena impresiona y el impulso suele ser “hacer algo ya”. Pero, en la mayoría de los casos, lo más útil es proteger a la persona de lesiones, controlar el tiempo y pedir ayuda si aparecen señales de alarma. Esta guía te deja un protocolo simple para actuar con seguridad.
Qué es una convulsión y por qué importa el tiempo
Una convulsión (típicamente tónico-clónica) puede incluir rigidez, sacudidas, pérdida de conciencia, respiración ruidosa y confusión posterior. Lo más importante para tomar decisiones es cuánto dura y cómo se recupera. Por eso: mirá la hora y cronometrá.
Qué hacer durante una convulsión (paso a paso)
- Mantené la calma y organizá el espacio
Alejá objetos duros o filosos (sillas, mesas, botellas, palos, pesas, etc.). - Protegé la cabeza
Poné algo blando debajo (campera doblada, toalla, mochila). No hace falta “sujetar”; alcanza con amortiguar. - Aflojá lo que apriete el cuello
Bufandas, corbatas, cuellos muy ajustados. Esto ayuda a respirar mejor cuando termine la fase de sacudidas. - No la sujetes y no intentes “frenar” los movimientos
Restringir puede lastimar (a la persona y a vos). - No pongas nada en la boca
Ni dedos, ni cucharas, ni pañuelos. No “se traga la lengua”. Meter objetos puede provocar lesiones o atragantamiento. - Cronometrá
Anotá mentalmente o en el celular el inicio y el final. Esto define si es una urgencia.
¿Qué hago cuando termina la convulsión?
Cuando ceden las sacudidas, muchas personas quedan somnolientas y confundidas.
- Colocala de costado (posición lateral de seguridad) si está en el suelo y respira: ayuda a mantener la vía aérea despejada y a que saliva/vómito drenen hacia afuera.
- Quedate con la persona, hablale con calma (“Ya pasó, estás a salvo, estoy acá”).
- No le des comida ni bebida hasta que esté completamente despierta y orientada.
- Si se lastimó, evaluá heridas cuando esté más consciente.
¿Cuándo llamar a emergencias?
Llamá a emergencias de inmediato si pasa cualquiera de estas situaciones:
- Dura 5 minutos o más.
- Se repite otra convulsión sin recuperación completa entre episodios.
- Es la primera convulsión conocida de esa persona.
- Hubo lesión importante, golpe fuerte, sangrado, caída peligrosa.
- Tiene dificultad para respirar después, o no recupera la conciencia como esperás.
- Ocurrió en agua (pileta, mar, ducha) o hay riesgo de aspiración.
- Es una persona embarazada, con diabetes, o sospechás que fue por una causa grave (intoxicación, golpe en la cabeza, etc.). (Si hay duda: llamá.)
Número de emergencias: en gran parte de Europa 112; en muchos países de América 911 (y equivalentes locales).
Errores comunes que empeoran la situación
- Sujetarla fuerte “para que no se mueva”.
- Intentar abrir la boca o meter objetos.
- Dar agua “para que se despierte”.
- Moverla sin necesidad (salvo que esté en peligro: fuego, tránsito, borde de pileta, cocina caliente).
¿Y si es en un entrenamiento o partido?
En contexto deportivo, el principio es el mismo, pero con dos puntos extra:
- Seguridad del entorno: frená la actividad, despejá el círculo, evitá que la pisen o golpeen con palos/elementos.
- Después de la convulsión, si hubo caída o golpe, tratala como potencial lesión (especialmente de cabeza/cuello) y pedí evaluación médica.
Ante una convulsión, tu rol clave es simple: proteger, cronometrar y acompañar. En la mayoría de los casos, la crisis termina sola y la persona se recupera. Pero si dura más de 5 minutos, se repite, es la primera vez o hay signos de compromiso (lesión, respiración, no recuperación), llamar a emergencias es la decisión correcta.

