ENTRENAMIENTO

Análisis de rendimiento: métricas simples que ayudan

“Análisis de rendimiento” suena a GPS, laboratorio y software caro. Pero para entrenar mejor, muchas veces alcanza con lo básico: medir poco, medir bien, y usarlo para tomar decisiones. La idea no es llenar planillas: es evitar picos de carga, detectar fatiga a tiempo y confirmar si lo que hacés está funcionando.

En equipos y deportes individuales, la evidencia respalda el valor de combinar métricas simples de carga percibida y bienestar con pruebas cortas de rendimiento neuromuscular.

¿Qué querés responder con tus métricas?

Antes de elegir “qué medir”, definí la pregunta:

  • ¿Estoy entrenando demasiado o muy poco?
  • ¿Estoy mejorando?
  • ¿Estoy llegando fresco a competir?
  • ¿Tengo señales tempranas de fatiga o riesgo de lesión?

1) Carga interna: sesión-RPE (la reina de lo simple)

La forma más práctica de cuantificar carga sin tecnología es:

  • Al final del entrenamiento (10–30 min después), el deportista califica la sesión del 0 al 10 (esfuerzo global).
  • Carga de sesión = RPE × duración (minutos)

Este método (session-RPE) está ampliamente difundido y validado como herramienta práctica de monitoreo en muchos contextos.

Ejemplo:
RPE 7 × 75 min = 525 “unidades” de carga.

¿Qué mirás con esto?

  • Tendencia semanal (sube/baja)
  • Días “más caros” de lo esperado (señal de fatiga, estrés o mala recuperación)
  • Coherencia entre lo planificado y lo percibido

¿Cómo usarla sin volverte loco?

  • Sumá la carga total semanal.
  • Evitá saltos bruscos semana a semana.
  • Si una sesión sale mucho más “cara” (RPE alto) con el mismo trabajo: revisá sueño, estrés, nutrición y carga acumulada.

2) Bienestar (wellness): 4 preguntas que valen oro

Un cuestionario corto tipo Hooper (o similar) suele incluir:

  • Sueño
  • Fatiga
  • Estrés
  • Dolor muscular (DOMS)

Se usa mucho para complementar carga percibida y entender el “contexto” del deportista.

Regla práctica: si bienestar cae 2–3 días seguidos, ajustá:

  • volumen (menos series/minutos) o
  • intensidad (bajá ritmo/carga) o
  • recuperaciones (más descanso)

3) Rendimiento neuromuscular: CMJ (salto vertical) o un test corto equivalente

El salto con contramovimiento (CMJ) se usa como herramienta para monitorear estado neuromuscular y fatiga en muchos deportes. La investigación sugiere buena sensibilidad para detectar cambios (fatiga/supercompensación), especialmente usando el promedio de intentos.

Sin plataforma de fuerza, ¿qué hago?

  • 3 saltos, manos en cintura, medís altura con app confiable o referencia consistente.
  • Usás el promedio como tu valor.

Si no querés saltar (rodilla/tobillo):

  • Sprint 10–20 m (mejor tiempo de 2–3 intentos) o
  • Test de 5–0–5 (cambio de dirección) si tu deporte lo necesita.

Lo importante no es el test “perfecto”: es que sea repetible y siempre igual.

4) Frecuencia cardíaca y HRV: útil si sabés interpretarlo

Si tenés pulsómetro o wearable:

  • FC en reposo y recuperación post-esfuerzo pueden aportar información.
  • HRV (por ejemplo RMSSD) se usa para monitoreo de tendencias y estado de recuperación; hay evidencia reciente que la recomienda como métrica práctica de campo si se mide de forma consistente.

Advertencia honesta: HRV sirve por tendencias, no por “un número” aislado. Si te obsesiona, te juega en contra.

¿Qué métrica elegir si tengo cero tiempo?

Si sos entrenador o deportista con agenda real:

  1. Session-RPE (carga)
  2. Wellness 4 ítems (contexto)
  3. CMJ o sprint corto 1 vez/semana (estado neuromuscular)

Con eso ya tomás mejores decisiones que el 90% de la gente.

¿Cómo se ve un sistema simple en la semana?

Antes del entrenamiento (1 min):

  • Sueño (1–5), fatiga (1–5), estrés (1–5), DOMS (1–5)

Después del entrenamiento (30 s):

  • RPE (0–10) + minutos

1 vez por semana (5 min):

  • 3 CMJ (promedio) o 2–3 sprints (mejor tiempo)

3 errores típicos al “analizar rendimiento”

  1. Medir demasiado y no usar nada para decidir.
  2. Cambiar el test cada semana (sin comparabilidad).
  3. Confundir “carga externa” con “carga interna”: dos jugadores pueden hacer lo mismo y pagar costos distintos.

No necesitás tecnología cara para analizar rendimiento. Necesitás consistencia y preguntas claras. Carga (session-RPE), bienestar (4 ítems) y un test neuromuscular semanal te dan un tablero simple para saber cuándo apretar, cuándo sostener y cuándo aflojar.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *