PRIMEROS AUXILIOS

Traumatismo ocular: cómo proteger y derivar

Introducción

Los traumatismos oculares pueden ocurrir en el deporte, en el trabajo, en el hogar o en actividades recreativas. A veces parecen menores al comienzo, pero ciertas lesiones pueden comprometer seriamente la visión si no se actúa con cuidado y rapidez. El CDC y la American Academy of Ophthalmology insisten en la importancia de la protección ocular y de buscar atención médica inmediata ante lesiones potencialmente graves.

Este artículo ofrece orientación inicial y prudente. No reemplaza una consulta profesional ni la evaluación de urgencia cuando hay dolor intenso, alteración visual o sospecha de lesión penetrante.

¿Qué es un traumatismo ocular?

Es cualquier lesión que afecta el ojo o sus estructuras cercanas por golpe, objeto extraño, corte, sustancia química, radiación o presión. En un ámbito deportivo puede aparecer por pelotazos, codazos, choques, polvo, fragmentos o contacto accidental con equipamiento.

No todos los traumatismos son iguales. Algunos provocan irritación superficial y otros pueden generar lesiones más profundas. Por eso es importante no minimizar un cuadro solo porque “el ojo sigue abierto” o porque el dolor inicial pareció tolerable.

¿Cuáles son las señales de alarma?

Hay signos que obligan a consultar de inmediato. Entre ellos:

  • dolor intenso o que no cede,
  • visión borrosa o pérdida de visión,
  • sangrado,
  • deformidad visible,
  • sensibilidad marcada a la luz,
  • dificultad para abrir el ojo,
  • sensación persistente de cuerpo extraño,
  • objeto incrustado o sospecha de perforación.

MedlinePlus y la AAO coinciden en que un objeto incrustado, una lesión cortante o la disminución de visión requieren atención médica urgente.

¿Qué hacer en los primeros minutos?

Lo primero es proteger y no empeorar la lesión.

¿Hay que frotar o intentar sacar algo del ojo?

No. Si hay un objeto incrustado, no debe retirarse. Tampoco conviene frotar el ojo ni presionarlo. MedlinePlus indica dejar el objeto en su lugar, no tocarlo y buscar ayuda médica urgente; si sobresale, puede colocarse una protección sin presionar, como un vaso descartable limpio fijado suavemente alrededor, para evitar más daño.

Si se trata de una molestia por posible partícula superficial y no hay dolor intenso ni visión comprometida, la evaluación profesional sigue siendo la opción más segura. En el ámbito deportivo o laboral, querer “resolver rápido” puede empeorar la situación.

¿Sirve poner hielo o compresas frías?

En golpes cerrados sin herida abierta visible ni objeto incrustado, una compresa fría suave sobre la zona, sin presionar el globo ocular, puede ayudar con dolor e hinchazón. La AAO menciona el uso de compresas frías pequeñas en golpes en el ojo como medida inicial, siempre con mucho cuidado.

¿Cuándo hay que derivar sin demora?

La derivación urgente es clave cuando hay pérdida de visión, sangrado, pupila anormal, dolor intenso, herida visible, objeto incrustado o sospecha de lesión penetrante. También cuando la persona recibió un golpe fuerte y sigue con visión borrosa o síntomas persistentes. La demora puede empeorar el pronóstico visual.

Cómo prevenir lesiones oculares en deporte y trabajo

La prevención importa mucho más de lo que suele creerse. El CDC remarca que el uso de protección ocular adecuada previene lesiones en el trabajo y durante actividades deportivas, y destaca la importancia de elegir elementos apropiados para cada contexto.

En deporte, esto implica evaluar el riesgo específico de cada práctica y usar protección compatible con la actividad. También conviene revisar el entorno, el estado del material y la organización de los ejercicios. Si querés ampliar la mirada sobre respuesta inicial ante accidentes deportivos, podés leer Caídas y traumatismos deportivos: evaluación inicial y sumar criterios generales de actuación con Botiquín deportivo: qué debe incluir y por qué. En lesiones musculoesqueléticas sin compromiso ocular, también puede orientarte Esguinces: primeros pasos y cuándo derivar.

Conclusión

Ante un traumatismo ocular, menos es más: no frotar, no retirar objetos incrustados, no presionar el ojo y derivar rápido cuando hay signos de alarma. La conducta prudente puede marcar una diferencia enorme en la preservación de la visión. La mejor estrategia sigue siendo prevenir con protección adecuada y actuar con seriedad ante cualquier lesión.

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