NUTRICIÓN SALUDABLE

Hidratación para entrenar: qué, cuánto y cuándo

Introducción

Hidratación no es “tomar agua porque sí”. Es rendimiento, salud y recuperación. Si tomás poco, sube la fatiga y bajan las prestaciones; si tomás demasiado y diluís sales, también podés tener problemas. La clave está en qué, cuánto y cuándo, según duración, calor y cuánto transpirás.


¿Agua o bebida deportiva?

En la mayoría de los entrenamientos recreativos, agua alcanza. Una bebida con carbohidratos y electrolitos suele tener más sentido cuando:

  • El esfuerzo dura mucho tiempo (sesiones largas).
  • Entrenás con calor/humedad o transpirás muchísimo.
  • Necesitás reponer sodio (sal) para sostener el balance de fluidos.

¿Cuánta agua tomar antes de entrenar?

La guía de ACSM sugiere empezar euhidratado y que la “pre-hidratación” se haga con tiempo (horas antes), para absorber y normalizar la orina.

Un esquema práctico (orientativo):

  • 4 horas antes: 5–7 ml/kg de peso (ej.: 70 kg → 350–490 ml).
  • 10–15 min antes: un vaso chico si lo necesitás (especialmente si vas a transpirar mucho).

Tip fácil: si tu orina está muy oscura y escasa, probablemente llegás corto de agua.


¿Cuánto tomar durante el entrenamiento?

Acá manda el contexto:

  • Entrenos cortos (menos de ~60 min): pequeños tragos cuando tengas sed suele ser suficiente para mucha gente.
  • Entrenos más largos o con mucho calor: una pauta común es beber en intervalos (por ejemplo, cada 15–20 min) y ajustar según tolerancia.

ACSM remarca que el objetivo es evitar deshidratación excesiva y grandes cambios de electrolitos.


¿Cómo calculo mi “tasa de sudor” sin laboratorio?

Es el método más útil y realista para personalizar:

  1. Pesate antes de entrenar (sin ropa mojada).
  2. Registrá cuánto tomaste (ml).
  3. Pesate después (misma condición).
  4. Aproximación rápida:
  • Cada 1 kg menos ≈ 1 litro de pérdida de líquido (más lo que tomaste).

Con 2–3 mediciones en distintos climas, tenés tu rango y podés planificar mejor.


¿Cuándo necesito electrolitos (especialmente sodio)?

Los electrolitos ayudan a retener líquido y sostener el equilibrio, sobre todo con calor o sudor salado. ACSM menciona estrategias con sodio antes del ejercicio en condiciones de calor para mejorar retención de fluidos.

Podés obtenerlo de:

  • Una bebida deportiva/electrolitos
  • Comida (una colación con sal, si te cae bien)

Atención: no es “más es mejor”. En personas con hipertensión u otras condiciones, conviene ser prudente y consultar.


¿Qué señales me dicen “me estoy deshidratando”?

Señales frecuentes:

  • Sed intensa, boca seca
  • Dolor de cabeza
  • Calambres (no siempre por deshidratación, pero puede influir)
  • Mareo, decaimiento
  • Caída notable del rendimiento

Si aparece confusión, desmayo, vómitos persistentes o signos de golpe de calor, es para cortar y pedir ayuda.


¿Es peligroso “pasarme” de agua?

Sí. Tomar cantidades enormes de agua en poco tiempo, especialmente en esfuerzos largos, puede diluir sodio (hiponatremia). Por eso en entrenos prolongados tiene sentido pensar también en sodio y en beber de forma planificada, no compulsiva.


Guía rápida según el tipo de sesión (simple y aplicable)

  • Gimnasio 45–60 min, clima normal: agua + tragos cuando lo necesites.
  • Running/ciclismo 60–90 min: agua; si transpirás mucho, sumá algo con electrolitos.
  • Más de 90 min o calor fuerte: plan + electrolitos (y, si aplica, algo de carbohidrato).

Conclusión

La mejor hidratación es la que se adapta a vos: llegar bien hidratado, beber lo necesario durante según sudor y clima, y reponer después sin excesos. Si medís tu tasa de sudor 2–3 veces, pasás de adivinar a entrenar con un plan.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *