PRIMEROS AUXILIOS

Convulsión en el agua: rescate seguro y atención posterior

Introducción

Una convulsión en el agua es una emergencia que exige actuar de inmediato. La pérdida de conciencia, la rigidez o los movimientos involuntarios pueden impedir que una persona mantenga la cara por encima de la superficie. Saber nadar no elimina este riesgo.

La respuesta necesita combinar rapidez y seguridad: avisar al guardavidas, activar el servicio de emergencias y facilitar la extracción sin poner en peligro a quienes ayudan. Una vez fuera del agua, la prioridad es comprobar la respuesta y la respiración.

La Epilepsy Foundation recomienda solicitar una ambulancia y realizar una evaluación médica incluso cuando la persona parece completamente recuperada, porque puede haber aspirado agua durante el episodio. www.epilepsy.com

Cómo pedir ayuda y facilitar un rescate seguro

Al reconocer una posible convulsión, avisá inmediatamente al guardavidas o al personal responsable del espacio. No hace falta conocer el diagnóstico de la persona para pedir asistencia.

Si hay varias personas presentes, distribuí tareas concretas. Una puede llamar al servicio de emergencias; otra, facilitar el acceso al lugar; y otra, acercar el equipo de rescate solicitado por el personal capacitado. Al llamar, informá la ubicación exacta, qué observaste y si la persona continúa en el agua.

La urgencia no justifica ingresar sin condiciones para realizar un rescate. La profundidad, la temperatura, las corrientes y la distancia hasta una salida pueden superar la capacidad de quien intenta ayudar. Desde una posición estable, un elemento de alcance o flotación puede permitir asistencia sin entrar, según las condiciones del lugar.

Cuando interviene un rescatista capacitado, el objetivo es mantener la cara fuera del agua y retirar a la persona cuanto antes. No corresponde esperar a que termine la convulsión para organizar la extracción. La Epilepsy Foundation destaca estas prioridades en sus recomendaciones específicas para crisis en el agua. www.epilepsy.com

Qué evitar durante la convulsión

No intentes detener los movimientos sujetando con fuerza brazos o piernas. Tampoco introduzcas dedos, cucharas, telas u otros objetos en la boca. Estas acciones pueden producir lesiones y dificultar la asistencia.

Fuera del agua, despejá los objetos que puedan provocar golpes y protegé la cabeza con algo blando cuando sea posible. Registrá aproximadamente cuándo comenzó el episodio y permanecé cerca. Las pautas generales de primeros socorros ante convulsiones recomiendan acompañar, proteger y colocar de lado cuando corresponda. Epilepsy Foundation

Qué comprobar una vez fuera del agua

Después de la extracción, comprobá si la persona responde y si respira normalmente. Los jadeos aislados o una respiración agónica no deben confundirse con respiración normal.

Si no responde y no respira normalmente, iniciá RCP y pedí que acerquen un DEA. En el paro asociado a ahogamiento, las ventilaciones tienen especial importancia por la falta de oxígeno que puede haber precedido al paro. Las recomendaciones de la Cruz Roja incluyen ventilaciones iniciales y luego ciclos de compresiones y ventilaciones. Seguí la técnica aprendida y las indicaciones del operador de emergencias. Si no podés realizar ventilaciones, comenzá las compresiones sin demorar la asistencia. guidelines.redcross.org

Si está inconsciente pero respira normalmente, mantené despejada la vía aérea y colocala en posición lateral de seguridad cuando corresponda. Si sospechás una lesión por golpe o caída, comunicáselo al operador y seguí sus indicaciones para moverla. La respiración debe vigilarse de manera continua, porque la situación puede cambiar. www.redcross.org

No utilices maniobras destinadas a “sacar el agua” antes de iniciar la asistencia respiratoria o la RCP. La atención debe centrarse en la respuesta, la respiración y las instrucciones del servicio de emergencias.

Reconocer estas prioridades también ayuda a distinguir el episodio de otras situaciones. La nota ¿Qué es una crisis asmática? aborda otra causa de dificultad respiratoria que requiere una actuación específica.

Atención posterior y preparación del entorno

La recuperación inicial puede incluir desorientación, cansancio o dificultad para recordar lo ocurrido. Acompañá a la persona con calma, explicale dónde está y evitá que vuelva al agua. No le ofrezcas alimentos o bebidas mientras siga somnolienta o no pueda tragar con seguridad.

Una convulsión en el agua necesita evaluación médica aunque la persona vuelva a hablar y diga que se encuentra bien. La posible aspiración de agua es una razón para mantener la atención y no dar por resuelta la emergencia. www.epilepsy.com

Cuando llegue el equipo sanitario, informá:

  • La duración aproximada del episodio.
  • Si la cara quedó sumergida.
  • Cómo respiraba después de la extracción.
  • Si recibió RCP o se utilizó un DEA.
  • Si sufrió golpes u otras lesiones.

Si existe una herida, puede requerir atención adicional, como se desarrolla en Cortes profundos: cómo detener la hemorragia. Esa atención debe organizarse sin desplazar la prioridad de mantener la vía aérea y comprobar la respiración.

En piscinas, clubes y actividades acuáticas, conviene tener un plan conocido por el personal: quién activa emergencias, quién realiza el rescate, dónde están los equipos y cómo se facilita el acceso de la ambulancia. La preparación previa evita que estas decisiones dependan de la improvisación.

Conclusión

Ante una convulsión en el agua, la prioridad es pedir ayuda, facilitar una extracción segura y comprobar la respiración. Si la persona no responde y no respira normalmente, necesita RCP inmediata; si respira, requiere vigilancia y acompañamiento hasta recibir atención médica.

La aparente recuperación no permite descartar las consecuencias del episodio. Un entorno organizado y personal capacitado pueden mejorar la respuesta ante una emergencia acuática.

También te puede interesar

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *